Mi pareja me hace sentir mal: por qué pasa y qué puedes hacer

En este artículo hablaremos sobre:

Si has llegado hasta aquí buscando por qué tu pareja te hace sentir mal, lo primero que quiero decirte es que no es tu culpa ni tu responsabilidad. No te mereces que te hagan sentir mal, y que lo estés buscando no significa que estés exagerando.

Cuando alguien te hace sentir mal de forma repetida, casi nunca es por un hecho concreto: es un patrón. Comentarios que te dejan pequeña, reproches por cosas que no esperabas, la forma de hablarte delante de otras personas, o esa sensación de que hagas lo que hagas nunca está del todo bien. Y muchas veces ese patrón viene con algo que confunde todavía más: que después te trate bien.

En una relación sana también hay daño. Nos equivocamos, herimos y nos hieren. La diferencia está en lo que pasa después: si hay reparación, si se puede hablar de ello y si deja de repetirse. Cuando el daño va siempre en la misma dirección y nunca se repara, ya no es un mal momento.

En este artículo vamos a ver por qué ocurre, cómo reconocer las señales, por qué el ciclo de tratarte mal y portarse bien después engancha tanto, y qué puedes hacer para protegerte.

Si estás en peligro o vives una situación de maltrato

Puedes llamar al 016: es gratuito, atiende las 24 horas y no deja rastro en tu factura telefónica (sí queda en el registro de llamadas del móvil, así que conviene borrarlo). Si hay peligro inmediato, llama al 112.

Pedir información no te compromete a nada. Puedes llamar solo para preguntar.

¿Qué es el Gaslighting?

Seguro que has escuchado hablar de este concepto que está ahora por todos lados, pero que no es nada nuevo. El Gaslighting, o luz de gas, es una forma de manipulación emocional que hace que la persona que lo sufre dude de su percepción de la realidad, de sus emociones y, en algunos casos, de su cordura. 

Te pongo un ejemplo sencillo para que lo veas:

  • B: «Me sentí mal cuando hiciste ese comentario sobre mi trabajo frente a todos el sábado. No me gustó cómo lo dijiste.» 
  • H: «¿De qué hablas? No dije nada malo. Estás exagerando como siempre. Además, a todos les pareció gracioso. Creo que estás siendo demasiado sensible.»
  • B: «Pues no me hizo gracia, me hizo sentir mal, y no creo que fuera gracioso…»
  • H: «De verdad, creo que estás inventando problemas donde no los hay. Ya ni siquiera puedo bromear contigo. Estás perdiendo el sentido del humor.»

 

En este ejemplo, H, no toma responsabilidad del dolor que ha podido producir su comentario, justificándose en que B es muy sensible y que a todo el mundo le ha hecho gracia. Además, invalida lo que siente y culpa a B, de generar problemas por decir lo que siente. 

Si tu pareja constantemente minimiza tus sentimientos, te hace creer que estás exagerando o tergiversa los hechos para culparte de sus propias acciones, es posible que estés sufriendo gaslighting. 

Este tipo de manipulación es bastante dañina, porque te hace dudar de tu realidad, genera desconfianza en ti misma y en tu capacidad para interpretar las situaciones haciéndote creer que estás loca y que el problema eres tú. 

¿Qué hace mi pareja para que me haga sentir mal?

Las acciones que toma tu pareja para hacerte sentir mal pueden tener muchas formas, desde comentarios “sutiles” que poco a poco van calando y erosionan tu autoestima, hasta acciones más directas y dañinas.

Estas son algunas conductas que podrían estar contribuyendo a que te sientas mal:

  • Críticas constantes: Cuando tu pareja hace comentarios poco constructivos o incluso despectivos sobre tus habilidades, tus decisiones, tus hobbies o incluso tu apariencia. 
  • Desprecio o indiferencia: Cuando tu pareja realiza conductas que te hacen sentir indiferencia o desprecio, por ejemplo, ignorar tus emociones, tus logros o tus preocupaciones.
  • Comparaciones: Si tu pareja es una persona que está comparando todo el tiempo y lo hace también contigo, haciéndote sentir que no eres suficiente. 
  • Control: Esto pasa cuando sientes que tu pareja intenta manipularte para que tomes la decisión que él o ella quiere. 

 

Cuidado, estas acciones, aunque puedan parecer pequeñas o insignificantes al principio, pueden acumularse y tener un impacto muy significativo en tu salud emocional y mental.

Si has identificado más de una, por favor, reflexiona sobre si la relación puede cambiar o si necesitas tomar decisiones. 

mujer pensativa tras una discusión con su pareja

Por qué te trata mal y luego se porta bien

Si hay una pregunta que me hacen constantemente en consulta es esta: «si me tratara mal siempre, lo tendría claro. El problema es que después es la mejor persona del mundo.»

Eso tiene nombre: se llama refuerzo intermitente, y es justo lo que hace que una relación así sea tan difícil de dejar.

Cómo funciona el ciclo

Suele repetirse en tres momentos:

  1. Va subiendo la tensión. Notas que algo se está cargando: contestaciones secas, silencios, la sensación de que caminas sobre cáscaras de huevo intentando que no estalle.
  2. El episodio. Llega el grito, el desprecio, la humillación delante de alguien, el portazo. Aquí es donde te sientes pequeña.
  3. La reconciliación. Pide perdón, llora, te dice que no volverá a pasar, se porta especialmente bien durante unos días. Y tú piensas: «esta es la persona de la que me enamoré».

 

Y luego vuelve a empezar.

 

Por qué engancha tanto

Porque el cerebro no responde igual a un premio constante que a un premio impredecible. Cuando algo bueno llega siempre, te acostumbras. Cuando llega de forma intermitente y no sabes cuándo, te quedas enganchada esperándolo. Es el mismo mecanismo de las máquinas tragaperras.

Por eso, cuando alguien te dice «pero si te trata mal, ¿por qué no lo dejas?», esa pregunta no entiende nada. No sigues ahí por debilidad. Sigues ahí porque estás enganchada a los momentos buenos, y porque cada reconciliación te confirma la esperanza de que esta vez sí.

Lo que suele pasar con el tiempo

Los buenos momentos se van haciendo más cortos y las tensiones más largas. Y como el listón de lo aceptable ha ido bajando poco a poco, cuesta darse cuenta de hasta dónde ha llegado.

Un ejercicio que propongo mucho: piensa qué le dirías a tu mejor amiga si te contara exactamente lo que estás viviendo tú. Esa respuesta suele ser mucho más clara que la que te das a ti misma.

¿Se normaliza que nuestra pareja nos haga daño emocional?

Respuesta corta, sí. Y esto tiene que cambiar. 

Los mitos del amor romántico nos han calado muy hondo y esto ha provocado mucho daño al normalizar conductas dañinas en las relaciones. Aquí tienes algunos mitos: 

  1. El amor todo lo puede, y todo lo perdona. 
  2. Los celos son una prueba de amor. 
  3. El amor verdadero requiere sacrificio. 
  4. Si me quiere de verdad, cambiará por mí. 
  5. La idea de la media naranja.
  6. El amor a primera vista es el verdadero. 
  7. Las peleas fuera de tono son normales, mantienen viva la llama.

 

Esto no es así; en el amor no hay que aguantarlo todo, ni todo vale. El respeto, el cuidado, la comunicación y el cariño son los pilares básicos sobre los que se debe construir cualquier relación. 

  • Los conflictos son saludables, las peleas fuera de tono, no.
  • El amor no es suficiente, requiere unos cuantos ingredientes más para que la relación funcione y sea saludable. 
  • Tampoco estamos incompletas, debemos tener pareja por elección, no porque sea la única opción válida.
  • Los celos no son ninguna prueba de amor, lo que es una prueba de amor, es que te apoyen, te cuiden, te vean y te respeten.
  • El sexo de reconciliación tampoco es el mejor. El mejor sexo es donde hay cariño, respeto, cuidado y mucha escucha. 

 

Lamentablemente, todos estos mitos están normalizados en nuestra cultura, así que hemos aprendido a vivir con ellos y aguantar el daño. Sin embargo, es esencial que sepas que ningún tipo de daño, aunque sea verbal, es aceptable en una relación sana. 

¿Qué puedo hacer si mi pareja me hace sentir mal?

Quiero repetirte que no es tu responsabilidad, ni tu culpa que tu pareja te haga sentir mal. Pero sí puedes tomar algunas decisiones para proteger tu bienestar.

  1. Reconoce tus sentimientos: No invalides lo que sientes. Si te sientes así ya es importante y suficiente. No minimices tus emociones ni dejes que otros lo hagan.
  2. Comunicación: Si estás en una relación segura, aunque con conductas dañinas, habla con tu pareja sobre cómo te sientes y pide que esto se respete sin menospreciarlo. 
  3. Establece límites: Es importante establecer límites claros sobre lo que estás dispuesta a tolerar y lo que no. Si tu pareja no respeta estos límites, puede ser un signo de que la relación no es saludable y que tengas que alejarte. 
  4. Busca apoyo: Habla con personas de confianza o consulta con un terapeuta que pueda ayudarte a procesar lo que estás viviendo y a tomar decisiones informadas.
  5. Evalúa la relación: Si después de intentar resolver la situación no hay cambios, puede ser necesario considerar si esta relación es lo mejor para ti.

Algunas cosas que he escuchado en consulta.

A ver si te sientes identificada con algunas de las personas que han venido a consulta conmigo:

► Mi pareja me trata mal verbalmente

Suelen ser comentarios que te hieren o críticas que te han hecho dudar de tu valía. Esto no debes tolerarlo. 

► Mi pareja me deja mal delante de la gente

¿Has sentido que tu pareja te desvaloriza o te ridiculiza frente a otros? No te mereces que no te cuiden, te protejan o te respeten en tu relación. Esto tiene un efecto fuerte en tu autoestima. 

► Mi pareja me saca defectos físicos

Tu pareja no tiene que hacer comentarios sobre tu cuerpo. Esto no está bien y es doloroso. 

► Mi pareja me habla mal delante de la gente

No tiene que hablarte mal ni en público, ni en privado. 

► Mi pareja me hace sentir triste

Es una señal de que algo no está bien.

► Mi pareja me hace sentir insegura

Si tu pareja constantemente te hace sentir que no eres suficiente o te hace dudar de ti misma, es importante reflexionar sobre si esta relación está contribuyendo positivamente a tu vida, o no. 

► Mi pareja me menosprecia

El menosprecio y la falta de valoración son formas de abuso emocional. No tienes que soportar este tipo de comportamiento.

Cuando llevas años con esa persona

No es lo mismo darte cuenta de esto a los seis meses de relación que después de quince años de matrimonio, con una casa en común y con hijos.

Cuando me lo cuentan mujeres que llevan mucho tiempo casadas, suele aparecer la misma frase: «es que ya es así, siempre ha sido así». Y ahí hay dos cosas mezcladas. Una es real: las personas tienen su carácter. La otra no lo es: que alguien lleve veinte años hablándote mal no lo convierte en algo que tengas que aceptar.

Si tu marido te habla mal delante de la gente, si te corrige constantemente, si sientes que tienes que medir cada cosa que dices para que no se enfade, eso no es «su forma de ser». Es un trato que te está haciendo daño, lleve el tiempo que lleve.

Y sí, es más difícil moverse cuando hay una vida construida. Pero difícil no es lo mismo que imposible, y desde luego no significa que tengas que quedarte como estás.

¿Por qué se suceden estos casos en una relación que debería ser sana?

La verdad es que hay múltiples factores y cada caso es diferente, por eso es importante revisarlos de manera individual. Aún así, te cuento algunas de las razones más habituales: 

  • Inseguridades personales y traumas infantiles. 
  • Patrones de comportamiento aprendidos.
  • Dinámicas de poder desequilibradas en la relación. 
  • La cultura y su idea del amor. 
  • Los mitos del amor romántico. 

 

Sin embargo, lo anterior solo lo explica, en ningún caso lo justifica. 

mujer buscando espacio para ella tras una mala relación con su pareja

¿La terapia puede ayudar?

Sí, un proceso de terapia puede ayudarte a abordar todo lo que está pasando en tu relación.  En terapia podremos identificar patrones destructivos, tomar decisiones, mejorar la comunicación y establecer límites saludables. Haciendo que sea un espacio de cuidado y respeto para ti. 

Antes de que te vayas, quiero recordarte que si estás viviendo malestar en tu relación no es tu culpa, que lo que sientes es importante y que te mereces respeto.

En algunas relaciones esto se puede trabajar y cambiar. En relaciones donde hay abuso o maltrato, eso no es una opción, y lo que toca entonces es cuidarte a ti y buscar apoyo: puedes llamar al 016 o hablar con una profesional en un espacio que sea solo tuyo.

Si necesitas ese espacio, en la terapia individual online trabajamos en recuperar tu criterio, tus límites y la confianza en ti misma, sin prisa y sin que tengas que tomar ninguna decisión antes de estar preparada.

Si te has quedado con dudas, nos encantaría ayudarte. Puedes rellenar el formulario para contactarnos

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