Disociación en el trauma: qué es, tipos y cómo detectarla

En este artículo hablaremos sobre:

La disociación es una desconexión mental que aparece como mecanismo de defensa ante un estrés extremo.

En contextos traumáticos —abuso, maltrato infantil, agresiones, catástrofes o accidentes— la mente puede “separar” pensamientos, recuerdos, emociones o incluso el sentido de identidad para reducir el impacto emocional y sobrevivir a lo abrumador.

Cuando ocurre, la realidad puede sentirse irreal o distante (desrealización), y es posible experimentar amnesia, “ir en automático” o confusión respecto de quién soy (despersonalización).

Es una respuesta humana y comprensible; se vuelve problemática si persiste o interfiere en tu vida diaria.

Qué es la disociación y por qué aparece en el trauma

Mecanismo protector ante la sobreactivación

Ante un peligro desbordante, el sistema nervioso prioriza la supervivencia. La disociación funciona como una “separación temporal” de la experiencia: compartimenta lo más doloroso para evitar la inundación emocional, reducir el sufrimiento inmediato y permitirte seguir adelante.

Por eso muchas personas relatan “no sentí nada” durante o después de un evento traumático.

Diferencia entre desconectar “un momento” y disociar

Desconectar por cansancio o ensimismamiento es común. Hablamos de disociación clínica cuando la desconexión es frecuente, intensa, difícil de controlar o causa deterioro (p. ej., lagunas de memoria, pérdida de continuidad del yo, dificultad para funcionar).

Si la disociación persiste o se asocia a otros síntomas graves, conviene evaluación profesional, ya que podría formar parte de un trastorno disociativo.

Tipos de disociación con ejemplos

Despersonalización: sentirte fuera de tu cuerpo

Sensación de estar observándote “desde fuera”, entumecimiento emocional o confusión de identidad (“no me reconozco”, “siento que soy otra persona”).

Suele aparecer en conflictos intensos o ante recuerdos gatillo.

Desrealización: el entorno “irreal” o distante

El mundo se percibe plano, brumoso o artificial; las voces suenan lejanas, los colores pierden brillo. Puedes saber racionalmente que es real, pero se siente irreal.

Amnesia disociativa y lagunas de memoria

Dificultad para recordar partes del evento o fragmentos del día. No es “olvido normal”: son vacíos ligados a un pico de estrés o a material traumático.

“Ir en automático” vs. disociación problemática

Conducir por una ruta conocida “sin darte cuenta” es habitual. Se vuelve problema cuando ese “modo automático” aparece fuera de contexto, dura mucho, con desconexión emocional marcada o pérdida del hilo de lo que estabas haciendo.

Cómo se siente y cómo identificarla en el día a día

Señales físicas, cognitivas y emocionales

Físicas: hormigueo, visión “en túnel”, mareo, taquicardia, respiración superficial.

Cognitivas: niebla mental, desorientación temporal, dificultad para concentrarte, lagunas.

Emocionales: desconexión (“no siento nada”), embotamiento, sensación de ser varias “partes internas” con estados emocionales distintos (describirlo así puede ayudar sin patologizar).

Disparadores frecuentes (triggers) y contexto

Olores, tonos de voz, fechas, lugares, noticias, conflictos interpersonales o sensaciones corporales pueden activar la disociación. Registrar qué pasó justo antes ayuda a anticiparte y usar herramientas de regulación.

Disociación, TEPT y C-PTSD: cómo se relacionan

Cuando la disociación mantiene el ciclo del trauma

A corto plazo protege; a largo, puede mantener el problema: dificulta procesar recuerdos, refuerza la evitación y limita la actualización de señales de seguridad. Esto agrava intrusiones, hiperactivación y creencias negativas.

Comorbilidad y evaluación clínica

La disociación es más frecuente en traumas complejos o repetidos en la infancia y puede relacionarse con mayor gravedad si no se aborda.

Por eso es clave una evaluación integral: descartar riesgos, valorar comorbilidades (p. ej., depresión, ansiedad, uso de sustancias) y diseñar un plan faseado.

Qué hacer durante un episodio (primeros auxilios seguros)

  1. Grounding sensorial 5-4-3-2-1 paso a paso.
  2. Nombra 5 cosas que ves, 4 que sientes con el tacto, 3 sonidos, 2 olores y 1 sabor. Hazlo lento y en voz baja, contactando con cada sentido.
  3. Orientación al presente (fecha, lugar, 3 detalles)
  4. Dite en voz alta: fecha, hora y lugar. Describe 3 detalles del entorno (colores, texturas, temperatura). Si puedes, apoya los pies en el suelo y nota el peso del cuerpo.
  5. Respiración con exhalación más larga (3-6 / 4-7-8)
  6. Inhala suave por la nariz contando 3–4 y exhala por la boca contando 6–8. Repite 2–3 minutos. La exhalación larga activa sistemas de calma.


Practica estas técnicas cuando estés bien para que salgan automáticas en picos de estrés.

Tratamiento de la disociación basado en evidencia

Estabilización y recursos antes del reprocesamiento

En trauma trabajamos por fases: primero seguridad y regulación (ventana de tolerancia, límites, red de apoyo, autocuidado), luego procesamiento de recuerdos, y finalmente integración y prevención de recaídas.

EMDR y TCC centrada en trauma (adaptaciones para disociación)

EMDR: incluye preparación sólida (anclajes, lugares seguros, trabajo por partes/estados del yo) y procesamiento a ritmos seguros.

TCC centrada en trauma: psicoeducación, exposición gradual y reestructuración de creencias (“no valgo”, “no estoy a salvo”), ajustando la intensidad para evitar desbordes.

Intervenciones somáticas: ritmo, movimiento e interocepción

Respiración diafragmática, balanceo, caminar consciente, estiramientos suaves y ejercicios de introspección ayudan a “volver al cuerpo” sin sobrecargarlo. El objetivo es regular más que revivir.

Cuándo buscar ayuda y qué esperar en consulta

Señales de alarma y riesgo

Consulta si la disociación es frecuente, te asusta o interfiere (trabajo/estudios/relaciones); si hay lagunas de memoria relevantes; flashbacks que te desbordan; uso de sustancias para sobrellevar; o ideas de autolesión. En estos casos, prioriza atención inmediata.

Cómo trabajamos la disociación en Psicología Nakama

Ofrecemos un espacio seguro y confidencial. Empezamos por psicoeducación y recursos de regulación, construimos un plan a medida (EMDR/TCC con adaptaciones a tu perfil disociativo) y avanzamos al ritmo que tu sistema tolere, coordinando con otros profesionales cuando hace falta.

No tienes que hacerlo sola/o.

Si la disociación limita tu día a día, podemos ayudarte con un plan seguro y gradual.

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Aviso responsable: Este contenido es informativo y no sustituye una evaluación profesional. Si hay riesgo para tu integridad o ideas de autolesión, acude a urgencias o a líneas de ayuda de tu zona.

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